Cacao del Soconusco: la forma de agricultura más desarrollada del mundo.La agricultura en su forma más primitiva, se cree que inició hace más de 30 mil años cuando la inteligencia y creatividad humana descubre que ciertas plantas se pueden reproducir. Poco a poco a lo largo de los siglos la agricultura se ha ido haciendo más compleja en la medida que logra asociar en la misma superficie, diferentes plantas útiles a los fines del agricultor con el menor esfuerzo. La forma de practicarse la agricultura en el mundo es muy diversa, sin embargo, existen actualmente prácticas  ampliamente conocidos que la han puesto en crisis como (a) uso de sustancias tóxicas como pesticidas y fertilizantes, (b) excesivo movimiento del suelo que provoca compactación, erosión, pérdida de fertilidad y desertificación del mismo, (c) costos de producción excesivamente altos; en síntesis consumen más energía de la que producen. (d) monocultivos que son ineficientes y frágiles ante variaciones en el clima precios, insectos y microorganismos. Frente a esta crisis, se ha descubierto prácticas que fortalecen a la agricultura como son: (a) utilizar recursos locales como semillas, herramientas y especies animales, (b) no depender de un solo cultivo sino diversificar la producción, (c) mantener la fertilidad en el suelo evitando lo más posible que quede sin vegetación expuesto al fenómeno del intemperismo físico, químico y biológico. (d) no estorbar los procesos naturales que ayudan a los cultivos y reducir los costos de producción. Así, la agricultura más desarrollada es aquella que no se contamina con agrotóxicos ni depende de insumos externos, sino que logra en una misma superficie, aprovechar las energías del universo de manera eficiente: lluvia y humedad relativa del ambiente, minerales y actividad microbiana en el suelo, aire, luz solar que permite la fotosíntesis así como la influencia de la luna y los demás astros en el firmamento que sin duda influyen en el proceso. Por otra parte, los ecosistemas naturales se van desarrollando con el tiempo bajo un proceso denominado la sucesión ecológica. Para conocer la antigüedad de un ecosistema, basta medir el nivel de biodiversidad que alcanza y que tan eficiente son en su conjunto todas estas formas de vida. El cultivo del cacao en el Soconusco no se realiza bajo plantaciones, menos en forma de monocultivo; se cultiva el cacao dentro de una gran diversidad de plantas y animales todas útiles a la economía de nuestras familias herederas de la civilización pre Maya Olmeca – Mocaya en diversos estratos que llegan hasta los 30 metros de altura y proporcionalmente equivalentes profundidades en las raíces de estas plantas.  De los más de 100 especies de plantas y animales identificadas en los campos de cultivo de cacao de nuestros asociados nos permitimos mencionar: pataste, cítricos (mandarina, limón, lima y naranja..), maderables (cedro, roble, primavera, guanacaste, chiche…), plátanos (manzanita, macho, de seda, de piña, morado…), papaya, pacaya, chile, chipilín, chaya, anona, papause, aguacate, sapotáceas (zapote, chicozapote, Sun zapote), mangos, pomarosa, ixquisóchitl, piña; animales: ardillas, iguanas, tortugas, gallinas, cerdos, guajolotes y patos. Y en el estrato superior, sobresale la majestuosa y humilde seiba, vehiculo en nuestra cultura de comunicación con lo sagrado. Dicho sea de paso, esta diversidad en la forma de cultivar nuestro cacao es lo que genera las grandes cualidades organolépticas y nutritivas que la industria de los cacaos finos de aroma ha detectado.       Esta maravillosa estructura viva y dinámica es el fruto del diseño humano de agricultores y agricultoras humildes, felices y concientes de que la verdadera riqueza radica en integrarnos sin violencia a las energías del universo que son gratuitas.  En este contexto, con absoluto respeto y reconocimiento  a todas las formas de agricultura que la humanidad ha desarrollado en el mundo decimos que el Soconusco no solo ha brindado al mundo el cacao y el chocolate sino que además, ha brindado al mundo la más desarrollada, moderna y eficiente manera de practicar la agricultura que civilización alguna han creado.  Nuestra Asociación reconoce este aporte de la región al mundo, reconoce que esta forma de agricultura existe, advierte que enfrenta una dura lucha frente al modelo de explotación agrícola de  monocultivos  y sus miembros trabajamos día a día para seguirla perfeccionando como homenaje a nuestros ancestros y herencia a nuestros hijos. Nuestra norma de producción agroecológica no reproduce el cacao por medio de clones por que perdemos esta rica diversidad genética heredada “in situ” de generación en generación. Propagamos como nuestros ancestros desde la antigüedad nuestros germoplasmas por medio de semillas, similar al proceso de sucesión ecológica, escogiendo aquellas que reúnen en conjunto las características que consideramos importantes así como las características de sabor que nuestros clientes nos demandan  manteniéndolo vivo y dinámico.  Tampoco le tenemos miedo a las plagas y enfermedades; en particular a la monilia y la mancha negra que son formas de vida a las que amamos y con las que hemos aprendido a convivir. La verdadera “plaga” de los cultivos en general, son los bajos precios de los mismos que nos obligan por motivos de costos a no realizar las prácticas de cultivo de manera oportuna ocasionando que las plantas se debiliten y sean atacadas por plagas y enfermedades.